miércoles, 3 de marzo de 2010

Mientras tanto...

Estoy esperando que llegue el día que el tren me lleve en uno de sus vagones a lugares inhabitados, en donde pueda mirar la hierba y respirar. Desplazarme de aquellas luces artificiales y fundirme en verdes, marrones, amarillos y en un cielo completamente anaranjado.